Una historia inquietante, verosímil y de los mas sugestiva sobre el bien y el mal, el destino y la voluntad. (Dan Brown, autor de El código Da Vinci)
Hace un tiempo un amigo me prestó este libro. Cuando me lo dió creí que el autor era Dan Brown, dado que en la tapa decía ese nombre en letras grandes y llamativas con el pequeño review que menciono al principio. El autor se llama Greg Iles, y escribió una interesante novela titulada “Las huellas de Dios” en la que mezcla ciencia ficción, suspenso, informática (computadoras cuánticas) y religión.
Según el artículo de la Wikipedia:
La historia se desarrolla alrededor de una supercomputadora que está siendo construida en un laboratorio gubernamental secreto, en un proyecto llamado Trinity. Cuando uno de los científicos del proyecto muere, David Tennant, el responsable de la ética del proyecto, descubre que fue asesinado: probablemente por su rechazo a aceptar el objetivo del proyecto, la combinación de una mente humana y la máquina, y asi lograr construir la super computadora más poderosa de la historia. A partir de ahí, Tennant intenta descubrir la verdad detrás del proyecto mientras él y su compañera Rachel Weiss son perseguidos alrededor del planeta.
Tennant sufre de una serie de episodios de regresión, los cuales son considerados por su doctor como ataques, producto de la narcolepsia causada por la sobreexposición a un maquina de super-Resonancia magnética.
Al igual que con los libros de Dan Brown, una vez sumergido en la trama del libro, por un momento creés que lo que estás leyendo ocurrió de verdad. En especial porque el autor se tomó el trabajo de investigar acerca de los temas técnicos, mencionándolos en el libro.
Cray fue un señor que en el mundo real fabricó supercomputadoras, y en la novela Godin (el malo) es el fabricante de supercomputadoras, proveedor de la ASN y competencia directa de Cray. Dentro de los laboratorios Trinity hay técnicos de Sun Microsystems, y Siemens.