Preámbulo…
Nos los representantes del pueblo de la Nación Argentina, reunidos en Congreso General Constituyente por voluntad y elección de las provincias que la componen, en cumplimiento de pactos preexistentes, con el objeto de constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino: invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia: ordenamos, decretamos y establecemos esta Constitución, para la Nación Argentina.
A veces hace falta recordar algunas cosas…
July 23rd, 2008 at 9:27
Qué lástima que hay en Argentina hay dos plagas que nos aquejan: la mala memoria y la “libre interpretación”.
Esta última es típica, es la que permite que las leyes se apliquen a los demás, pero no a uno. El mejor ejemplo cotideano es en la calle con el tránsito: por ley no se puede pasar un semáforo en rojo o exceder la velocidad máxima, excepto si uno ya “lo conoce” y “nunca pasó nada” o “es por seguridad” o “está apurado” :p