(Obtenido del blog de Andrés)
No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie porque fundamentalmente tu has hecho tu vida. Acepta la responsabilidad de edificarte a tí mismo y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar, corrigiéndote.
El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error. Nunca te quejes del ambiente o de los que te rodean, hay quienes en tu mismo ambiente supieron vencer, las circunstancias son buenas o malas según la voluntad y la fortaleza de tu corazón.
Aprende a convertir una situación difícil en un arma para luchar. No te quejes de tu pobreza, de tu soledad o de tu suerte. Enfrenta con valor y acepta que de una u otra manera son el resultado de tus actos y la prueba que has de ganar. No te amargues con tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificandote como niño. Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible como para claudicar. Deja ya de engañarte, eres la causa de tí mismo, de tu necesidad, de tu dolor, de tu fracaso. No olvides que la causa de tu presente es tu pasado como la causa de tu futuro es el presente.
Nunca pienses en la suerte porque la suerte es el pretexto de los fracasados. Aprende de los fuertes, de los audaces. Imita a los violentos, a los enérgicos, a los vencedores, a quienes no aceptan situaciones, quienes vencieron a pesar de todo. Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin alimento desaparecerán. Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande. Mirate en el espejo de tí mismo. Comienza a ser sincero contigo mismo, reconociéndote por tu valor, por tu voluntad y por tu debilidad para justificarte. Recuerda que dentro de ti hay una fuerza que todo puede hacerlo reconociéndote a ti mismo más libre y fuerte, dejaras de ser un títere de tus circunstancias porque tu eres tu destino y nadie puede substituirte en la construcción de tu destino.
Levántate y mira por las montañas y respira la luz del amanecer. Tu eres parte de la fuerza de la vida. Ahora despierta, camina, lucha.
Anónimo